mar. Mar 24th, 2026

La Contraloría General de la República reitera la alerta sobre riesgo de desabastecimiento energético por ausencia de nuevos proyectos y no pago de deudas acumuladas a los prestadores del servicio de energía y gas

La Contraloría General de la República presentó el estudio sectorial “Abastecimiento con Calidad y Almacenamiento Energético en Colombia 2020-2030”, en el que alerta sobre riesgos crecientes para la seguridad energética del país y la necesidad de adoptar medidas urgentes para evitar escenarios de racionamiento.

El informe analiza los sectores de gas, electricidad y combustibles líquidos, en un contexto internacional marcado por la persistencia del conflicto entre Rusia y Ucrania y las tensiones en Medio Oriente, factores que han incrementado la volatilidad de los mercados energéticos y la competencia global por hidrocarburos.

El contralor general, Carlos Hernán Rodríguez Becerra, reiteró su llamado al Gobierno Nacional para tomar decisiones estructurales que fortalezcan la soberanía energética, reduzcan la dependencia de importaciones y garanticen la estabilidad de precios.

Principales hallazgos del estudio

  • Gas natural: En 2024 solo el 67 % del gas extraído fue comercializado, lo que obligó por primera vez a importar gas natural licuado. Las reservas probadas muestran una disminución sostenida, con un horizonte de autosuficiencia de apenas 5,9 años.
  • Petróleo: El horizonte de autosuficiencia se redujo a 7,2 años, en medio de un agotamiento natural de los campos y baja incorporación de nuevas reservas.
  • Gas licuado de petróleo (GLP): Se destaca su papel estratégico en zonas rurales como sustituto de la leña, aunque la limitada capacidad de almacenamiento compromete la continuidad del suministro.
  • Combustibles líquidos: El 40 % de la gasolina motor ya depende de importaciones, lo que refuerza la necesidad de revisar los subsidios. El ACPM sigue la misma tendencia.
  • Sector eléctrico: Persisten brechas de acceso que afectan a más de 1,3 millones de viviendas sin servicio, cuyo cierre exige inversiones superiores a $32 billones. El estudio recomienda consolidar la operación a través del Fondo Único de Soluciones Energéticas (Fonenergía).
  • Energías renovables: Para 2030 se espera que representen una tercera parte de la generación eléctrica. Sin embargo, la entrada en operación de proyectos estratégicos como Hidroituango es clave. Se insiste en fortalecer la resiliencia del sistema mediante almacenamiento energético, especialmente con bancos de baterías.

Llamado urgente

La Contraloría advierte que la planeación energética nacional no ha logrado sincronizar metas de expansión de cobertura con garantías reales de abastecimiento. Por ello, insiste en avanzar en exploración, infraestructura de importación y regasificación, así como en la implementación de almacenamientos estratégicos de combustibles.

El órgano de control concluye que el país requiere decisiones inmediatas para proteger a los usuarios, preservar la estabilidad tarifaria y salvaguardar los recursos públicos.

Por Editor

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